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Madres-maestros y maestras: Una nueva historia construida desde la responsabilidad de la gran Familia Litoralista.

Madres-maestros y maestras: Una nueva historia construida desde la responsabilidad de la gran Familia Litoralista.

Madres y maestros, dos categorías socioafectivas trascendentes en la historia humana, hoy, enfrentadas al mismo destino, a la misma diáspora de sentimientos, inquietudes y preguntas muchas de ellas sin respuestas o con respuestas incompletas plagadas de incertidumbres y sentimientos encontrados. Es innegable que la pandemia nos tomó por sorpresa, nos descuajó desde un solo tirón de nuestra zona de rutina perniciosa, de confort, cada grupo en su exegesis, en su propio contexto de autoridad desarticulado en muchos casos de las realidades e intereses tanto globales como particulares. Realmente no estábamos minimamente preparados en uno u otro contexto para enfrentar lo que se viene  llamando como la gran pandemia del siglo 21. Nadie, ni las más altas esferas económicas, políticas sociales y culturales, pudieron prever la magnitud de lo que estamos viviendo hoy. La pandemia dada su complejidad no la podemos abordar desde una sola respuesta, hoy más que nunca el viejo refrán “la unión hace la fuerza”, cobra su vigencia histórica. De allí la gran necesidad del papel histórico que requieren jugar dos de las más grandes e históricas instituciones: la familia y la educación. Frente al reto de la pandemia, en estos contextos históricos, devienen tipos de respuestas, la mayoría de ellas centradas en la evocación de las prácticas tradicionales tanto en el núcleo familiar como en la institución educativa cualquiera sea su nivel de formación. Para el caso de la educación, el objetivo central se ha ubicado en el salvamento del año académico a partir de la visión focalizada en el desarrollo del currículo, en los hogares, en muchos casos la desesperación al tener que lidiar con funciones aparentemente de la responsabilidad exclusiva de la educación, hoy, el interregno del drama que se padece ha obligado al acercamiento entre unos y otros estamentos: hogar-madre-maestros, quiero referirme puntualmente a estos dos grandes estamentos porque precisamente mayo 2020, se ha convertido en el tiempo mediático del incremento de las tasas de contagio y de muertes de personas afectadas por el virus: Mes de la celebración histórica de la Madre y del Maestro, este último, para el caso de Colombia (10 y 15 de mayo respectivamente).

Desestructurar los estados de la conciencia y de la cotidianidad de las prácticas, arraigados comportamientos y costumbres, no es tarea fácil, en muchos casos, el intento de convertir a los hogares en escuelas y en instituciones de educación superior, fue precisamente una de las primeras reacciones para hacerle frente al Coronavirus, este paso de una institución educativa marcatizada históricamente por la presencialidad y la dependencia en la conducción del aprendizaje en manos de los maestros, fue en ese primer momento un proceso traumático, muchos fueron los problemas que tuvieron que sortearse en los hogares, las madres, a fortalecer no solo su rol de madre afectiva, sino a su vez, ingresar a conformar el rol de madres- maestras de conocimientos y prácticas académicas, porque por naturaleza histórica siempre ha sido la gran maestra del amor, la comprensión, la ternura y el acompañamiento de sus hijos, pese a las implicaciones laborales de los momentos históricos, siempre ha estado allí acompañando a sus hijos, eso lo hemos podido comprobar en las Madres Litoralistas, esas Madres, esos Maestros que conforman la GRAN FAMILIA LITORAL.

Esta diada, MADRES-MAESTROS, han logrado el posicionamiento del interés y la responsabilidad de los estudiantes por su formación técnica profesional, de esta manera, entre todos y todas, se han ido superando gradualmente las carencias del manejo de estrategias didácticas mediadas por las tecnologías y de esa manera, llegar a las necesidades formativas y humanas de los estudiantes, asiento de las exigencias para enfrentar desde la educación el embate del COVID-19. Para LA NUEVA LITORAL, LA GRAN FAMILIA LITORALISTA, la superación de la brecha pedagógica de la digitalización no ha sido traumática por las facilidades tecnológicas, humanas y profesionales existentes en la Institución y por las políticas humanísticas de apoyo directo relacionadas con las necesidades de los estudiantes, haciendo de sus hogares el espacio de su nuevo tramo histórico formativo. Hoy, en el escenario del MES DE LA MADRE Y DEL MAESTRO, La Litoral, se declara inmensamente orgullosa de su equipo de MAESTROS Y MAESTRAS, muchas de ellas en su doble papel: Madres y Maestras. Ellos y ellas, han colocado al servicio de la formación de la Nueva Generación de estudiantes Litoralistas, sus potencialidades y capacidades profesionales y humanas, haciendo de este escenario una oportunidad histórica única en su género y de esa manera lograr el objetivo institucional: La formación de profesionales técnicos con las competencias propias de las exigencias del mundo laboral en los diferentes campos que se promueven desde el Proyecto Educativo Litoralista. LAS MADRES, MAESTROS Y MAESTRAS, con sus concepciones pedagógicas y prácticas educativas remozadas y las Madres, con sus hogares convertidos en fraternales escenarios educativos, vienen promoviendo desde sus prácticas vernáculas, originales o apropiadas, las condiciones necesarias para enfrentar del momento histórico la urgencia de cambios paradigmáticos en la educación en sus diversos niveles y modalidades, una educación menos centrada en el saber y hacer disciplinar y más
contextualizada hacia la comprensión del mundo, a partir de la responsabilidad histórica que deviene de los llamados perfiles profesionales y ocupacionales para resolver las necesidades y problemas de la vida social, económica, política, cultural y ecológica que demandan los nuevos tiempos.

 

La presencia dramática del coronavirus en todas las esferas de la vida humana, nos demuestra que el paradigma simplificante que históricamente se ha venido aplicando evidencia la urgencia de un acercamiento real de los diferentes saberes, llegando a la comprensión de que el conocimiento contiene una multiplicidad y diversidad en sus variados niveles, llámense biológicos, físicos o químicos, involucrando procesos energéticos, eléctricos, físicos, existenciales, sicológicos, sociológicos, culturales e
ideológicos, que la disyunción histórica ha mantenido separados. Cada uno andando por su lado, situación que los maestros desde sus propias concepciones y aquellas promovidas por los organismos orientadores de las políticas educativas en muchos casos sin lograr la comprensión de los intereses reales que se buscan desarrollar en los procesos formativos de los diferentes niveles educativos, desde los más sencillos hasta los más encumbrados. Es importante colegas, madres de familia y toda la comunidad educativa, que el regreso a las aulas de clase no es una utopía, pero lo haremos bajo otra concepción y práctica de normalidad que se requiere construir colectivamente desde los centros educativos hasta el hogar, los procesos académicos curriculares, evaluativos, serán diferenciados como lo viene promoviendo LA NUEVA LITORAL, serán otros escenarios de interlocución y de afectividad los que nos toque vivir a partir de esos nuevos tiempos, unos tiempos más centrados en la condición humana integral para los que se requiere mayor preparación, mas despojo de la propia individualidad tanto profesional como personal, más disrupción en relación con prácticas pedagógicas descontextualizadas y muchas veces deshumanizadas. Aprovechando estas fechas clásicas que generalmente se celebran comercial y afectivamente en este mes, favoreciendo significativamente el escenario económico, solo nos queda desde la presente reflexión, una nueva lección por aprender como maestros y como madres de familia: es evidente la necesidad de una nueva lección por aprender para lograr enfrentar la responsabilidad formativa de la enseñanza y promover con mayor rigor y certeza profesional y humana una formación en tiempos de crisis, en tiempos de pandemias, es un reto para las nuevas y futuras generaciones de maestros y maestras, avanzar hacia nuevas opciones curriculares, nuevas prácticas educativas y didácticas entendiendo que la parcelación de las disciplinas hace imposible aprehender lo que está tejido junto, en cada disciplina, no es bueno formativamente en la declaratoria de formación integral, separar los componentes diferentes que constituyen un todo, tal es el caso de lo económico, lo político, lo sicológico, lo afectivo, lo social, cultural, mitológico, cuando existe tejido interdependiente, interactivo, interretroactivo entre las partes y el todo el todo y las partes Morín (2007).

 

No significa la desaparición de los campos disciplinares, el llamado mis queridos Maestros y Maestras, es la articulación, la religación inter y transdisciplinar para que realmente se evidencie que todo conocimiento y experiencia formativa que se promueva desde las aulas de clases, será válida en la medida en que tenga la capacidad para contextualizar y totalizar. Ahora bien, como síntesis de esta reflexión en el escenario de unos tiempos inciertos pero de profundo significado porque contextualiza la importancia histórica de los
dos grandes pilares de la humanidad que hemos venido referenciando: la madre, el maestro y la maestra, colocamos la comprensión como ese medio y fin de la comunicación humana, porque simbolizan los principios de las relaciones humanas, por ello, es una gran categoría que demanda empoderamiento en el sistema familiar-educativo. El reto para estos tiempos de pandemia implica el reaprendizaje y aprendizaje de las estrategias efectivas desde la motivación y la creatividad, con la finalidad de lograr la formación contextualizada de técnicos profesionales que se proyectarán y vincularan exitosamente en los diversos escenarios laborales para los que LA NUEVA LITORAL LOS VIENE FORMANDO y donde el equipo MAESTRO- MAESTRAS MADRES Y PADRES DE FAMILIA, juegan un papel histórico de singular representación. Nos venimos preparando integralmente para ello, hoy, somos una Litoral orgullosa,
comprometida, retadora ante los compromisos de cambios de actitudes y prácticas que demandan estos tiempos dramáticos y los que vendrán.

 

FELICITACIONES MADRES-MAESTROS Y MAESTRAS por su real compromiso histórico frente a una educación promisoria de hijos y estudiantes que hoy por hoy, conforman LA GRAN FAMILIA LITORALISTA. Hoy, más unidos que nunca por un solo propósito ser cada día mejores y más comprometido con el desarrollo humano integral.

El equipo directivo, administrativo y de apoyo institucional Está con ustedes en la comprensión y valoración de esta noble tarea histórica. ADELANTE SIEMPRE.

 

CECILIA CORREA DE MOLINA.

RECTORA.

 

 

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